Es muy frecuente que los niños se introduzcan toda serie de objetos en las diferentes cavidades del cuerpo (oídos, nariz, boca, etc). Entre los lactantes lo más habitual es la ingestión de objetos ya que están en una fase de llevarse todo a la boca y, en ocasiones, los ingieren (al aparato digestivo) o aspiran (al aparato respiratorio). En el caso de su hijo supuestamente ingirió una piedra de pequeño tamaño; es muy frecuente la ingestión de canicas. >Como ya ha pasado algún tiempo desde la ingestión, es lógico pensar que no fue al aparato respiratorio, porque no hubo tos, ahogo, dificultad respiratoria, que habrían provocado acudir a urgencias de inmediato. Si, como parece, ha pasado al aparato digestivo, también ha salvado el primer obstáculo que puede aparecer en algunas ocasiones, y es que se quede anclado en el esófago en una ligera estrechez que es más acusada en algunos niños. En este caso habría tenido que aparecer dificultad para la ingestión de alimentos que habrían aumentado la dificultad del paso de los alimentos. Esto también habría obligado a  acudir a urgencias para extraer el cuerpo extraño por medio de una endoscopia digestiva. Una vez que ha llegado al estómago, casi el 100 por 100 de los objetos pasan libremente todo el tracto digestivo y aparecen en las heces al cabo de unos días y no se necesita ningún tipo de intervención; sobre todo porque no se trata de un objeto  punzante ni una pila de botón que pueden ser  más peligrosos. En algunas ocasiones también pueden detenerse más o menos tiempo en el duodeno o, en caso de que tenga algún tipo de anomalía intestinal como un divertículo de Meckel, podría anclarse en dicho divertículo.

Ante un caso como el suyo de un objeto no muy grande para el bebé ni peligroso, no se suelen realizar pruebas de imagen. Pueden llegar a hacerse en caso de que aparezcan alteraciones digestivas, dolor  o tarde mucho tiempo en salir, unos 4-5 días. Tanto la radiografía simple de abdomen  (si el objeto es radiopaco) como la ecografía pueden ayudar a localizar el objeto y si tarda en salir  ir observando su progresión. No dar laxantes ni alimentos ricos en fibra.

Lo más recomendable es observar su salida por las heces, revisándolas a diario. Al salir el cuerpo extraño, en ocasiones con objetos punzantes o demasiado grandes puede aparecer sangre en las heces.

Vigilancia tras la ingestión de un cuerpo extraño para acudir al pediatra o a la urgencia:

Controlar la aparición de  babeo, vómitos, molestias locales, rechazo del alimento, fiebre, tos o pitos.

Prevención de atragantamientos o ingestión de cuerpos extraños.

No forzar  a comer al lactante que llora o respira rápidamente

Dejar de hablar, reír o jugar mientras  tiene la comida en la boca.

No dar alimentos de riesgo potencial, uvas enteras, frutos secos, palomitas de maíz o caramelos duros a los menores de tres años.

Mantener los objetos pequeños fuera del alcance de los lactantes, al igual que los juguetes que tengas piezas pequeñas.